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 La santa Iglesia de Dios

(Hechos 20:28)


En ocasiones, nuestra humanidad se apodera de nuestro corazón y, a través de ello, de nuestra fe. He observado a varios creyentes, muy sinceros, debatiendo y aferrándose a defender un nombre que, en un claro espíritu sectario y denominacional, alguien ha decidido otorgar a la Iglesia de Dios, y esto, aunque ha podido surgir con muy buena intención, en nuestros días es necesario analizar.

Con el fin de llevarnos a la reflexión, me permito enlistar los nombres más comunes con los que la Iglesia es referida en el Nuevo Testamento, y al final compartir una breve conclusión.

  1. Iglesia / Iglesias – 114 veces (Mateo 16:18; Hechos 9:31)

  2. Los santos – 60 veces (Romanos 1:7; 1 Corintios 1:2)

  3. Los hermanos – 58 veces (Hechos 6:3; Romanos 12:1)

  4. El cuerpo de Cristo – 15 veces (1 Corintios 12:27; Efesios 1:22–23)

  5. La Iglesia de Dios – 10 veces (Hechos 20:28; 1 Corintios 1:2)

  6. Los discípulos – 28 veces (Hechos 6:1; Hechos 11:26)

  7. Pueblo de Dios – 4 veces (1 Pedro 2:9–10)

  8. Templo de Dios – 5 veces (1 Corintios 3:16–17; Efesios 2:21–22)

  9. Casa de Dios – 3 veces (1 Timoteo 3:15)

  10. Esposa / Novia de Cristo – 5 veces (Efesios 5:25–27; Apocalipsis 21:2)

  11. El Camino – 6 veces (Hechos 9:2; Hechos 24:14)

  12. Iglesia de Cristo – 2 veces (Romanos 16:16; Gálatas 1:22)

  13. Rebaño de Dios – 2 veces (Juan 10:16; 1 Pedro 5:2)

  14. Asamblea de los primogénitos – 1 vez (Hebreos 12:22–23)

En términos bíblicos generales, podemos asegurar, sin lugar a dudas, que cuando el Espíritu de Dios se refiere a “la iglesia” (ekklesía), lo siguiente es evidente:

  1. No utiliza en ningún momento un nombre exclusivo, a manera de "heredar" algún tipo de marca registrada ®, pues la intención de Dios nunca fue crear una nueva religión, sino llamar a un pueblo para sí (Juan 17:20–21; Efesios 4:4–6).

  2. Las expresiones que observamos en el texto bíblico son meramente descriptivas, y sirven para referirse a aquellos que siguen, caminan y viven conforme al camino marcado por el Señor Jesús y sus apóstoles (Juan 14:6; Hechos 2:42; 1 Juan 2:6).

  3. Así, podemos estar seguros de que Dios observa el andar de cada creyente en lo individual (Gálatas 6:4–5) y a todo el conjunto de los fieles en lo general (Hechos 2:44–47), y a estos los denomina Iglesia: aquellos que han sido convocados por Cristo para andar en los caminos del Señor (1 Pedro 2:5; Colosenses 1:18).

Todo esto debe llevarnos a una reflexión profunda, para darnos cuenta de que la Iglesia que identifica el texto bíblico va mucho más allá de locales rotulados, bancas, copitas, ofrenda, asociaciones religiosas o ritos multitudinarios (Hechos 7:48; Juan 4:23–24).
En realidad, “el Señor conoce a los que son suyos” (2 Timoteo 2:19); por lo tanto, dejemos de gastar energías en banalidades humanas y concentrémonos en agradar al Señor con todo nuestro ser (Colosenses 3:1–3; Romanos 12:1–2).

¡Dios les bendiga, hermanos!

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